El hombro es una compleja estructura anatómica y en el mundo del rugby, tan guerrera como problemática.

Placamos, limpiamos rucks, empujamos, percutimos, nos percuten, caemos al suelo…pidiéndole siempre a nuestros hombros que estén listos para el siguiente asalto. ¿Lo están?

A continuación (figura 1) podemos observar la incidencia de lesiones en función de las regiones corporales, viendo que la lesión de hombro se equipara en porcentaje de frecuencia a la de rodilla.

rugby

Como dato, según los estudios la luxación de hombro es la más frecuente de las luxaciones, con una incidencia de 17 por 100.000 habitantes al año, siendo aún mayor a nivel de competición en los deportes de contacto. En el caso del rugby, la incidencia de luxación de hombro es de 1,3 por cada 1000 horas/jugador.

Cuando tiene lugar una luxación se pierde la congruencia que existe a nivel articular. Este hecho puede derivar en la aparición de inestabilidad en la articulación del hombro y si esto se produce, son muchas las estructuras anatómicas que pueden llegar a afectarse. Nuestro objetivo como jugadores de rugby y teniendo siempre en cuenta la promoción de la salud es: hacer todo lo que esté en nuestras manos para  no alcanzar el estado de lesión.

HOMBRO Y RUGBY

En este artículo  mostramos algunos ejercicios que podrás hacer, complementando a tu rutina de ejercicios usuales en gimnasio o entrenamientos,  para que tus hombros ganen la confianza que necesitan para jugar al cien por cien y así prevenir, en cierta medida, la posible aparición de debilidades u otros aspectos que puedan llevarnos a la lesión.  Son inmensas las posibilidades que tenemos para ejercitar este complejo anatómico (al igual que el resto del cuerpo), desde WRPlay os animamos a ir más allá y tener inquietudes respecto a las posibilidades de entrenamiento.

Hay que tener en cuenta que no solo trabajaremos para aumentar la fuerza o conseguir volumen, aspecto importante a tener en cuenta en los jugadores de rugby debido a la dureza del contacto, entrenamientos propioceptivos y de control motor bajo cargas o intensidades menores también nos proporcionarán beneficios e incluso nos ayudarán a prevenir lesiones causadas por situaciones de fatiga, malas caídas, posturas incorrectas…Esto es debido a la compleja estructura del hombro y a la necesidad de su entrenamiento de forma integral, para conseguir así eficacia en el movimiento buscando el rendimiento óptimo.

El control de nuestro cuerpo no solo se consigue con el desarrollo muscular, el cerebro es el gran aliado para la “ejecución perfecta”.

Para obtener beneficios y estar preparados de cara a la prevención de lesiones debemos incluir este tipo de ejercicios en nuestras sesiones de entrenamiento semanales, ya sea en gimnasio, o con material a pie de campo.

Ya que trabajaremos mejor si tenemos conocimiento de por qué hacemos lo que hacemos, creo conveniente (sobre todo para los curiosos) conocer, aunque sea a grandes rasgos, el complejo del hombro, su estructura y sus funciones. Para ello adjuntamos esta vez un vídeo en el que podéis ver un hombro “al desnudo”.

Son varias las articulaciones que lo forman y es necesario que trabajen de forma conjunta para conseguir un movimiento global óptimo. Con esto resaltamos la importancia de trabajar a todos los niveles tanto en las sesiones de entrenamiento, como en las recuperaciones y vueltas al campo tras situaciones de lesión.  Al funcionar de manera coordinada las reacciones se producirán en cadena, es decir, si sufro una lesión en alguna de las estructuras existentes es muy probable que estructuras restantes se vean afectadas. Para llevarlo a un terreno más práctico pondremos un ejemplo:

“Jugadora que recibe un fuerte placaje y cae fortuitamente con el hombro contra el suelo; conclusión: esguince acromio-clavicular.”

Seguro que hemos oído más de una vez este tipo de lesión y la solución sería el tan conocido “reposo”. Sin embargo, al igual que en muchas otras lesiones, al tiempo que el complejo que ha sufrido el esguince necesita un  parón mientras persista el dolor agudo, nosotros debemos hacer todo lo posible por recuperar y mantener el buen estado del resto de estructuras: músculos que puedan verse afectados y con molestas contracturas; articulaciones adyacentes y huesos que puedan haber sufrido desplazamientos; dolores de cabeza producidos por tensiones musculares innecesarias… Además tendremos en cuenta otras complicaciones derivadas de focalizar nuestra atención únicamente en la estructura lesionada, como los efectos negativos de los reposos prolongados y las inmovilizaciones, que pueden ser: disminución del rango de movimiento y rigidez; debilidad, pérdida de fuerza y de masa muscular; disminución de habilidades adquiridas; compensaciones musculares, etc.

¿A dónde queremos llegar? Un correcto cuidado y tratamiento acelerará los procesos y tiempos de recuperación. Debemos considerar al cuerpo como una estructura global y no estancarnos en el foco de lesión.

De igual manera y a la inversa, en el entrenamiento y la preparación para la prevención de lesiones en el hombro, será favorable ir más allá saliendo de la rutina de ejercicios analíticos de Bíceps, Tríceps, Pectoral y resto de músculos conocidos que nos vienen a la cabeza, y trabajar también de forma integral con actividades que permitan la intervención de factores internos y externos que puedan enriquecer el ejercicio. Para ello y como ya hemos mencionado, os proponemos completar vuestras sesiones de entrenamiento con ejercicios tipo los presentados en el vídeo. No será necesario realizar todos en cada una de las sesiones de trabajo, sería ideal combinar este tipo de ejercicios con otros de fuerza y potencia para conseguir el mejor estado posible para nuestros hombros.

¡Cuantos más estímulos recibamos, más preparados estaremos para enfrentarnos en el juego!

Casilda Graiño, Fisioterapia y Recuperación de Lesiones WRPlay