Día 17 en Nueva Zelanda,

Pues ayer fue un día agridulce…

La parte amarga vino de la mano de la noticia justo antes de entrenar de que al final no podré jugar la Farah Palmer Cup con Auckland Storm. La carta de libertad no la han aceptado porque había que haberla entregado antes de empezar la competición ya que soy de fuera. Podría jugar a partir de la temporada que viene que empieza a final de octubre en 5 semanas con la Liga de clubes de seven y luego las provinciales de siete. Batacazo importante, pero no se acaba el mundo ahí. La gente se muere de hambre, otros no tienen donde vivir, huracanes, atentados. La verdad, que ¡OJALÁ TODOS LOS PROBLEMAS FUERAN ESTOS!

La parte dulce empieza aquí…

La primera oportunidad que se me abrió fue en el entrenamiento de la noche. El mejor hasta la fecha aquí, el mejor físico, los mejores placajes y contactos, las mejores carreras, hasta las Black Ferns que me parecen que son enormes me parecían pequeñitas ayer, quería que todas viniesen a mí. Cada acción ayer en el entreno, al saber que no iba a competir, era una oportunidad de sentir esa felicidad y satisfacción que siento cuando doy mi 100% y me llevo al límite, aprendiendo de mí y del equipo gracias a lo que nos exigen las rivales. Y sí, me lo pasé genial, me creé mis propios objetivos que me hacen felices dentro de las tareas que se proponían en el entrenamiento y me fui a mi casa con una sonrisa de oreja a oreja. Por lo que nuevamente tendré que agradecer a la vida, que me ponga piedritas en el camino, las cuáles me enseñan a inventarme recursos para darle la vuelta a la situación, obligarme a plantearme que es importante o no para mí, que me hace feliz y que no y así tomar un camino u otro.

Por otro lado, la otra cosa que me ayudó a que pronto cambiara el CHIP y buscase cosas positivas de la situación, fueque por la mañana ya me fui a comer feliz. Como cada día de lunes a viernes me levanté y fui a la Biblioteca y estuve trabajando sobre varios proyectos de formación de jugador@s que tengo en la cabeza y que en algún momento saldrán a la luz y avanzar y ver como coge forma algo que te apasione pues ayuda a estar contenta. De esta manera, cuando no solo centro mi vida en un objetivo como en este caso sería Competir en Nueva Zelanda pues no se te desploma el universo si no lo alcanzas y a mi personalmente no se a vosotros, me es más fácil replantearme otro y seguir con los que ya tenía de;

  • Aprender lo máximo posible de los entrenamientos de campo, de mis compañeras de equipo y de las cuatro sesiones a la semana que hacemos de gym y así mejorar como jugadora.
  • Coger ideas y ver cómo trabajan y entrenan aquí para luego usarlas en España.
  • Visitar Nueva Zelanda y su increíble naturaleza.
  • Conocer gente diferente de una cultura muy distinta y enriquecerme de ello.

 

Y DICHO TODO ESTO QUE ES PASADO, ahora continuo con la parte del plan A que no se desplomó y EMPIEZO A CONSTRUIR EL PLAN B.

blogEse plan B empezó con el despertador a las 5:45 am de la mañana y levantándome para ir al gimnasio de Eden Park. ¡Hoy la siesta está más que justificada! L@s que lo hayais probado compartiréis conmigo lo bien que se siente uno cuando, ante una mala noticia, inmedia
lamente actúas, y si es haciendo deporte ayuda más (habría menos brotes depresivos si más gente lo hiciese 😉 ) . Es como que reseteas la mente sientes que el trabajo está hecho a las 8 am de la mañana, que fisicamente te encuentras genial y que te queda todo el día por delante. ¡Yo lo recomiendo!

Y tras esto, a seguí formulando un posible plan B, me he venido a la biblioteca y he empezado a buscar la posibilidad de competir alguna semana en Australia o Japón e incluso le escribí a mi entrenadora de Richmond que ahora está en los Harlequins si tenía el equipo cerrado o no y estoy a la espera de contestaciones.

¿Algo de esto estaba pensado? pues no,

¿Saldrá alguna de las tres opciones? Pues no lo se,

¿Si no se intenta, saldría? Pues seguro que no, porque nada te viene si estas sentada.

¿Alargaré mas la estancia aquí si al final no me voy a ningún lado para jugar algo de seven aquí? Pues tampoco lo sé porque aún no tengo la información de la FER y becas ADO ya que no hay seleccionador y no sé si estaré o no entre las jugadoras del seven para Dubai por lo que hasta que no me llegué esta información no podré decidir.

¿Cómo me voy a tomar los siguientes días?

Pues con una SONRISA, entrenando toda la semana, avanzando en mi futura incorporación al mundo laboral y el domingo me voy a ver el “Bolsón Cerrado, y a los Hobbits” del Señor de los anillos.

 

Si al final, viéndolo todo así, ¿A que tampoco ha sido para tanto la noticia?